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Noticias y actualidad agrícola

Enfermedades de la vid, cómo luchar contra ellas.

Los hongos son, junto con las bacterias y los virus, microorganismos causantes de enfermedades en las plantas.

De entre los hongos que pueden atacar la vid, hay dos que son especialmente importantes en determinadas zonas productoras en España, como  son el oídio y la botritis o podredumbre gris.

El oídio.

El oídio, también conocido como ceniza, cenicilla o polvillo, puede atacar a cualquier parte verde de la vid.

  • Hojas: Los síntomas pueden aparecer tanto en el haz como en el envés, en ambos casos suele observarse un polvillo blanco, que puede limitarse a algunas zonas, o bien ocupar toda la superficie de la hoja.
  • Brotes y sarmientos: los síntomas se manifiestan por manchas difusas de color verde oscuro, que van creciendo y que pasan a tonos más oscuros al avanzar la vegetación y hasta negruzcos según aumenta la lignificación de la viña.
  • Racimos: al principio aparecen como un cierto polvillo que recubre en poco tiempo todo el grano.

Los daños producidos por el oídio más importantes se localizan en los racimos, pues el hongo del oídio detiene el crecimiento de la piel del grano, por lo que es frecuente que se agriete, produciendo unos daños directos en la cantidad y calidad de la cosecha.

Los ataques fuertes también ocasionan un mal agostamiento del sarmiento con la consiguiente disminución de la acumulación de reservas en las yemas.

La temperatura, la humedad y la iluminación son los factores que condicionan el desarrollo de este hongo.

La botritis.

La botritis es conocida en el entorno de la viticultura como podredumbre gris. Está causada por el hongo Botrytis cinerea y está presente en todas las zonas vitícolas de la península, aunque es más importante en zonas de humedad relativa más elevada.

Es la enfermedad que más daños suele ocasionar en el viñedo cuando las condiciones climáticas de humedad (sobre todo lluvias) tienen lugar durante el periodo de maduración de la uva (inicio envero - vendimia).

El hongo inverna en los sarmientos, corteza y las yemas de la cepa, y en primavera realiza la infección.

Su penetración en la planta se produce en primavera formando conidias que se dispersan con el viento y el agua, penetrando a través de los estomas o heridas provocados por las plagas de forma natural, o cuando los tejidos están debilitados.

Los síntomas de la botritis en viña son:

  • En hojas el ataque de la botritis no suele tener importancia económica. Los síntomas se manifiestan, frecuentemente, en el borde del limbo en forma de necrosis con aspecto de quemadura. Con humedad en el ambiente, sobre el borde de dichas manchas aparece un polvillo gris (micelio).
  • En los sarmientos y en brotes jóvenes, los primeros síntomas aparecen manchas alargadas de aspecto marrón, y al igual que en hojas, si el tiempo es húmedo, se recubren con una pelusilla o polvillo grisáceo-marrón (micelio pulverulento). Los ataques más fuertes pueden originar pérdidas de algunos brotes jóvenes, con la consiguiente disminución de la cosecha actual, y posteriormente, la de algunas yemas que no brotarán al año siguiente.
  • En racimo es donde el hongo se hace más evidente y provoca más daños, sobre todo si la climatología es húmeda. Durante la floración y cuajado se presenta en las inflorescencias y en el raspón del racimo en forma de manchas marronáceas. En el periodo de envero y vendimia los granos aparecen podridos, con falta de turgencia, para posteriormente desarrollarse sobre su superficie un moho grisáceo, y provocando la muerte de la zona atacada por colapso de los vasos. En los racimos más compactos los daños son mayores.

ARMICARB® es un fungicida de Certis sin plazo de seguridad registrado en uva de vinificación, con actividad preventiva y directa (secante) sobre botritis y oidio. Está formulado a base de carbonato de hidrógeno de potasio, y está autorizado para su uso en agricultura ecológica.

El modo de acción del carbonato de hidrógeno de potasio está ligado a un ligero aumento del pH de la superficie vegetal producido al realizar la aplicación, de la presión osmótica y del equilibrio ion bicarbonato/ion carbonato en los hongos. Actúa por contacto e inhibe el desarrollo de las hifas miceliares, conidias y de las esporas. Por su modo de acción multi sitio, el riesgo de aparición de resistencias se considera poco probable.

ARMICARB® es un producto ideal para realizar un buen manejo de resistencias, incluyendo aplicaciones del producto en un programa de tratamientos junto con otros fungicidas.

ARMICARB® es un producto de contacto que permite aplicaciones compatibles con estrictos programas de cosecha, ya que no posee plazo de seguridad en el cultivo.