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Noticias y actualidad agrícola

Mildiu de la vid (Plasmopara Viticola) síntomas, daños y tratamiento

El mildiu de la vid es una enfermedad potencialmente muy peligrosa, producida por el hongo, Plasmopara viticola que afecta a todas las partes verdes de la vid, principalmente hojas, inflorescencias y bayas. Esta primavera su incidencia ha sido muy fuerte. Te ayudamos a saber más sobre esta enfermedad para adelantarte para la próxima campaña.

Fuente: Vitivinicultura.es
Fuente: Vitivinicultura.es

El origen de este patología se remonta al siglo XIX, cuando fue introducido accidentalmente en Europa para solucionar un problema de la filoxera. A partir de este punto, su desarrollo ha sido muy importante hasta convertirse, en la mitad norte de España, en un problema endémico que puede llegar a provocar pérdidas muy graves e incluso totales en las cosechas.

Cuáles son las condiciones climatológicas que más favorecen su aparición

La temperatura óptima para la reproducción sexual del hongo causante de la enfermedad es de 18-22 °C. Por este motivo aparece principalmente en zonas que no son muy calurosas, como el norte peninsular, dándose el caso de regiones como El Bierzo (León) en las que esta enfermedad aparece todos los años.

La reproducción sexual comienza a principios de verano y el hongo se desarrolla dentro de los tejidos infectados de la vid. En invierno, Plasmopara vitícola suele invernar, pero en las regiones con inviernos suaves puede llegar a sobrevivir.

¿Qué síntomas presentan los viñedos enfermos?

El mildiu de la vid es una enfermedad que, de no controlarse, a tiempo puede llegar a provocar pérdidas irreparables en las cosechas, llegando incluso a echarla a perder parcial y hasta completamente.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Manchas en las hojas amarillentas o de color pardo-rojizo, en ocasiones limitadas únicamente a los nervios. Dichas manchas tienen un textura aceitosa y una forma angular.
  • Aparición de las esporas del hongo en el envés de las hojas con el característico color blanco y formación densa y algodonosa.

Daños característicos de la enfermedad:

Cuando la enfermedad conocida como mildiu de la vid ya se ha producido, los daños suelen ser considerables:

  • Infecciones graves de la hojas.
  • Afectación importante de los frutos, que toman un tono grisáceo.
  • La enfermedad se ceba especialmente en los racimos jóvenes, ya que son muy sensibles y pueden llegar a recubrirse completamente de un polvo gris como consecuencia de la esporulación del hongo.
  • Si no se erradica a tiempo, tras una primera infección en primavera puede producirse un rebrote importante en invierno.

El ciclo de la enfermedad: sus tipos de reproducciones

El hongo Plasmopara viticola puede reproducirse tanto sexual como asexualmente. La forma de reproducción sexual es a través de oosporas de tamaño microscópico. Estas se forman en las propias hojas infectadas a finales de verano y de otoño. Durante el invierno, las oosporas sobreviven sobre la hojarasca caída en el viñedo o enterradas. Una vez alcanzada la madurez fisiológica, sin las condiciones ambientales son favorables, las oosporas inician la germinación, proceso que puede alargarse durante varios meses y hasta más de un año.

Una vez germinadas, el ciclo prosigue con la formación de esporangios, que con unos días de vida pueden liberar entre 4 y 8 zoosporas en presencia de agua libre, ya que son muy sensibles a la falta de humedad y mueren en seguida si el agua se seca. No obstante, pueden llegar a ser dispersadas bastante lejos a través de las gotas de lluvia, donde algunas de ellas pueden acabar encontrándose con un estoma.

Cuando las oosporas se fusionan con los estomas se dividen en flagelos, creándose un tubo germinativo que penetra por el estoma, comenzando la producción de hifas que invaden el tejido de la hoja y, tras un período de incubación, comienzan a producir las manchas y otros síntomas propios de la enfermedad sobre la superficie de las hojas.

Todo este proceso es conocido como infección primaria y solo es visible cuando aparecen los primeros síntomas. En ese momento ya se ha puesto en marcha la epidemia de mildiu.

Tratamientos para milidiu de la vid. Los productos Certis que pueden ayudarte

En las zonas de viñedos donde la enfermedad se ha vuelto endémicas la única solución eficaz es el control químico con fungicidas tanto sistémicos como de contacto.

Los tres productos del catálogo de CERTIS más eficaces contra esta enfermedad son: Cuprozin, Mixer y Sinstar.

CUPROZIN®

Fungicida/bactericida compuesto por 35% de oxicloruro de cobre y fabricado por Spiess Urania (conocido internacionalmente por ser productor y proveedor de productos químicos de cobre).

Cuprozin® actúa de forma preventiva y eficaz sobre la germinación de las esporas y desarrollo inicial del micelio en enfermedades tales como el Mildiu de la vid.

Su formulación en forma de polvo mojable (WP) permite una rápida humectabilidad, suspensibilidad y adherencia, además de una alta resistencia al lavado. Es un producto compatible con los fungicidas, insecticidas y acaricidas más comunes.

Cuprozin® es un producto perteneciente a la gama de productos Bio-racionales de Certis, estando certificado en agricultura ecológica.

MIXER®

Es un fungicida sistémico que penetra rápido en los tejidos de la planta, tanto en hojas como en tallos. Su modo de acción es por contacto. Está formulado a base de dimetomorf, materia activa, que es capaz de controlar todas las etapas activas del hongo, además de proporcionar actividad anti-esporulante. Es eficaz en todo el ciclo de la Plamospara viticola, puesto que detiene también el crecimiento de hifas en germinación y  el desarrollo de esporangios, apresorios, esporangioforos y oosporas.

SINSTAR®

Fungicida sistémico a base de Azoxistrobin, materia activa perteneciente al grupo químico de la estrobilurinas. Actúa por actividad traslaminar y por contacto.

Sinstar®, como el resto de estrobirulinas, impide la respiración mitocondrial de las células de los hongos patógenos, inhibiendo la germinación de las esporas y provocando el colapso del crecimiento del micelio. Puede usarse de forma preventiva y es muy resistente al lavado.

 

Los fungicidas CERTIS se caracterizan por ser de amplio espectro y, por lo tanto, estar registrados para la prevención y control de un amplio grupo de enfermedades de la vid y otros cultivos. Entre sus muchas ventajas destaca el ser respetuosos con la naturaleza y no afectar a la calidad del vino.

¿Tienes dudas? En Certis te invitamos a que nos preguntes, contamos con un equipo técnico altamente especializado. Puedes contactarnos a través de nuestro formulario de contacto.