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Noticias y actualidad agrícola

Monilia en frutales: síntomas frecuentes y productos Certis para prevenirla

En este artículo vamos a hablar de la monilia en frutales, una enfermedad muy frecuente que puede causar daños a diferentes niveles, pudiendo afectar, con más menos gravedad, a flores, frutos pequeños y ramas.

Foto paraguayo afectado por Monilia
Melocotón afectado por la podredumbre marrón causada por Monilia laxa. Fuente: Interempresas.net
Paraguayo afectado por Monilia Fuente: Silos del Cina

¿Qué es la monilia en frutales?

La monilia es una enfermedad propia de los árboles frutales provocada por un hongo (Monilinia spp.), el cual puede afectar en prácticamente todas las etapas de la planta. Además, la monilia en frutales puede ser también muy dañina en la postcosecha.

La infección por monilia en árboles frutales se suele dar normalmente en frutos pequeños, flores y ramas, donde es más fácil detectarla en primera instancia.

El control de esta enfermedad es importantísimo, puesto que, de no identificarse y eliminarse a tiempo, puede provocar el secado total y momificación de los frutos. Por tanto, aunque estos frutos no lleguen a caer al suelo, ya no son aptos para su consumo y comercialización. Supone una gran pérdida para los agricultores.

¿Cómo aparece la monilia en frutales?

Para que se produzca la infección del hongo de la monilia, el hongo tiene que encontrar alguna herida para poder penetrar en el interior de los frutos e iniciar su proceso de pudrición.

Estos pequeños agujeros y rasguños pueden producirse por muchas causas: fenómenos atmosféricos como lluvia o granizo; impactos de partículas arrastradas por el viento; la acción de pájaros e insectos... Y también, por la propia manipulación de los agricultores durante la recogida.

A partir de esas pequeñas heridas, la monilia va causando una serie de daños, de carácter progresivo, que son fáciles de identificar por la aparición de manchas de color marrón o blanco sucio.

Cuando la infección de monilia tiene lugar durante la floración, algunas partes de las flores comienzan a ennegrecerse, hasta acabar secándose completamente.

Existen 3 especies de Monilia (Monilia fructicola, Monilia fructigena y Monilia laxa)

Monilia frutícola es una de las enfermedades post-cosecha más importantes en los frutales de hueso. Veamos sus características y los problemas que ocasiona:

  • Inicia su infección durante la floración, pudiendo aparecer en el período de almacenamiento.
  • El período de máximo riesgo se produce durante la floración y durante la maduración del fruto.
  • Las condiciones que favorecen su aparición son una elevada humedad relativa y unas temperaturas superiores a 20ºC.

Monilia fructigena:

  • Este hongo se conserva en los frutos que han caído del árbol y están en el suelo, o los que se encuentran infectados y momificados en el árbol.
  • Se encuentra preferentemente en frutos en lugar de en las flores.
  • Suele infectar penetrando a través de pequeñas heridas o grietas en los frutos.

Monilia laxa:

  • Provoca sus mayores daños en el momento de la floración. Primero coloniza la flor para después seguir penetrando en las ramas, produciendo chancros y exudados gomosos.
  • Los síntomas en hojas son reconocibles porque a las mismas les invade una podredumbre marrón.
  • Durante el invierno y primaveras húmedas se producen las conidias en los órganos contaminados.

¿Cómo combatir la monilia en frutales?

La forma más eficaz de combatir las monilia en frutales, así como otras enfermedades, es diseñar e implementar una estrategia que combine medidas preventivas y culturales con el tratamiento de fungicidas específicos.

Medidas y factores de carácter preventivo y cultural

  • Extremar las precauciones cuando se den las condiciones que favorecen la infección y expansión del hongo, que son las temperaturas suaves (entre 20-25º) y altos niveles de humedad relativa.
  • Poner todas las medidas y cuidados necesarios para evitar la heridas en los frutos, ya que son la vía de entrada del hongo: control de las granizadas, extremar las precauciones a la hora de manipular y, especialmente, durante el proceso de recolección de las frutas, protección de las plantas frente a la acción de pájaros e insectos, etc.
  • Observación minuciosa y periódica de las plantas para, ante el menor síntoma de monilia (manchas de color marrón o blanco sucio, chancros, frutos secos o momificados),  podar y destruir las frutas o ramas afectados para evitar el contagio a árboles sanos.

Tratamientos de control químico

Si la infección ya se ha producido es recomendable la utilización de un fungicida fitosanitario que minimice la expansión de la enfermedad en el menor tiempo posible.

Lo ideal es hacer un seguimiento del estado fitosanitario del cultivo para detectar lo más pronto posible cualquier indicio de esta enfermedad y poder así tratar lo más rápido posible, evitando de esta manera que otras partes de la planta se vean afectadas.

Dos casos concretos para combatir la Monilia en frutales: el melocotonero y el albaricoquero

Junto con la podredumbre negra y la podredumbre gris, la monilia (conocida también como podredumbre marrón o parda) es una de las enfermedades más frecuentes que afectan a las fruta de hueso, especialmente el melocotonero y el albaricoquero.

Además de las medidas comunes a todos los árboles frutales, en el caso concreto del melocotonero y albaricoquero, es muy importante tratar de eliminar el inóculo tanto en los procedentes del año anterior, como los que se producen a lo largo del periodo vegetativo del mismo año.

Es básico actuar así por la capacidad que tiene el patógeno de sobrevivir al invierno en frutos momificados, flores, pedúnculos y chancros.

Se recomienda retirar las plantas o sus partes afectadas en el campo para minimizar las posibilidades de contagio. De no ser posible, es imprescindible arrojarlos al suelo, ya que así se reduce mucho su capacidad de infección.

Aquí tienes información específica sobre cómo detectar y tratar la monilia en melocotonero.

Kdos, Armicarb y Amylo-X WG, las soluciones Bio-racionales de Certis para la prevención y control de monilia en frutales de hueso.

En el catálogo de Certis contamos con Kdos®, Armicarb® y Amylo-X® WG, 3 fungicidas especializados en el control de monilia. En el caso de Kdos® el objetivo es bajar el inóculo antes floración (después de poda y en yema hinchada) con su potente efecto fungicida y bactericida.

Armicarb® y Amylo-X® WG se encuentran exentos de LMR, con un plazo de seguridad de entre cero y un día, lo que nos permite usarlos hasta el momento previo a la cosecha. Los 3 se encuentran certificados en agricultura ecológica y como insumo por FiBL pudiendo ser utilizados por los agricultores certificados en Demeter.

A continuación te explicamos sus modos de acción:

KDOS®

Kdos® es un potente fungicida y bactericida a base de hidróxido cúprico con dos fuentes de cobre, que aportan control residual y micropartículas que favorecen el efecto de choque. Kdos es el formulado con mayor cantidad de cobre biodisponible, lo cual lo convierte en el producto perfecto para bajar la carga de inóculo en las aplicaciones de prefloración en frutal. Ideal para la prenvención por tanto de Monilia laxa.

AMYLO-X® WG

Amylo-X® WG es un fungicida-bactericida de origen natural basado en la rizobacteria Bacillus amyloliquefaciens subs. Plantarum cepa D-747. Ejerce su efecto sobre multitud de especies de hongos y bacterias, entre ellas la monilia, en numerosos cultivos hortícolas y leñosos. La rizobacteria Bacillus amyloliquefaciens es resistente a las altas temperaturas, así como a un amplio rango de pH, pudiendo colonizar tanto la superficie foliar de las plantas como el sustrato. Además, es un producto que cuenta con diferentes modos de acción (antibiosis, competencia por el espacio y activación sistema inmune de las plantas), por lo que su tasa de éxito es muy elevada. Su amplio espectro es ideal para las aplicaciones en floración y por lo tanto para la prevención de Monilia laxa.

ARMICARB®

Armicarb® es fungicida de contacto que tiene acción preventiva y curativa a base de Hidrógeno de Potasio, ingrediente de origen mineral muy común en la naturaleza.

Armicarb® tiene un modo de acción múltiple, es decir, ataca la enfermedad desde diferentes puntos, lo que proporciona un mayor rango de acción y una gran eficacia. De esta forma, se garantiza una mayor prevención y control de los hongos fitopatógenos sin que éstos generen resistencias. Ideal para aplicar en precosecha para la prevención de Monilia fructicola.

Si desea conocer más acerca de estos productos consulte a nuestro departamento técnico o bien visite nuestra web donde podrá encontrar más información.